Recientes
investigaciones en Neurobiología sugieren la presencia de zonas en el cerebro
humano que corresponden, al menos de modo aproximado, a determinados espacios
de cognición; más o menos, como si un punto del cerebro representase a un
sector que albergase una forma específica de competencia y procesamiento de información. Aunque sea una tarea difícil de
decir claramente cuáles son esas zonas, existe el consenso sobre que cada una
de ellas puede expresar una forma diferente de inteligencia.
Esas
zonas, según Howard Gardner 1983, Aunque ese científico afirme que el número
ocho es relativamente subjetivo, son esas las inteligencias que caracterizan lo
que él denomina Inteligencias Múltiples.
- Inteligencia
Lingüística o verbal.
- Inteligencia
Lógico- Matemática.
- Inteligencia
Espacial.
- Inteligencia
Musical.
- Inteligencia
Cinestésica Corporal,
- Inteligencia
Naturalista.
- Inteligencia
Personal (Intrapersonal e Interpersonal)
Como
la localización cerebral de esos puntos neuronales no constituye una tarea fácil.
Gardner indica ocho señales o criterios que considera esenciales para que una
competencia pueda ser incluida como una inteligencia, Afirma Gardner que no
incluye como tales a los conocimientos que presenta una o dos señales.
1. Identificación
de la “morada” de la inteligencia por daño cerebral: Este criterio es válido en
la medida en que el daño causado a una parte del cerebro puede afectar a las
habilidades inherentes a esa inteligencia.
2. Existencia
de individuos excepcionales en ámbitos específicos de la solución de problemas
o de la creación: Personas geniales o incluso idiotas sabios que presentan
graves limitaciones en ciertos niveles de inteligencia y una excepcionalidad en
otras, permiten caracterizar “aisladamente” esas inteligencias. Ejemplo: Niños
autistas que dibujan admirablemente.
3. Gatillo
neuronal preparado para dispararse en determinados tipos de información interna
o externa: Se basa en la capacidad momentánea de algunas personas para “disparar”
su inteligencia a partir de estímulos. Ejemplo: Niños que escuchan por primera
vez una orquesta y demuestran fascinación.
4. Susceptibilidad
a la modificación de la inteligencia mediante el entrenamiento: La presencia
universal de las ocho o nueve capacidades y la certeza de su presencia en la
historia de la evolución humana serían una señal de la existencia de la
inteligencia.
5. Una
historia de plausibilidad evolutiva: Algunas inteligencias específicas se
vuelven más plausibles en la medida en que es posible la localización de
antecedentes evolutivos.
6. Exámenes
específicos mediante tareas psicológicas experimentales: Investigaciones psicológicas
pueden, estudiar la especificidad del procesamiento lingüístico, espacial o
musical permitiendo que se pueda investigar la autonomía de una inteligencia.
7. Apoyo
de exámenes psicométricos: Los resultados de experiencias psicométricas muestran
claros indicios de inteligencias específicas.
8. Creación
de un sistema simbólico específico: Gran parte de la representación e incluso
de la comunicación humana se lleva a cabo mediante sistemas simbólicos, letras,
notas musicales, señales cartográficas, señales faciales.
Es
muy posible que una de las más importante características de la inteligencia humana
sea su orientación natural hacia la incorporación de un sistema simbólico específico.
En líneas
generales, esos ocho criterios permiten identificar el elenco de las
inteligencias múltiples y los medios por los que pueden ser juzgadas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario